Mandados por Cristina, fueron a comprarle servicio de inteligencia al Mossad, fueron a comprarle armas a Israel. Después el tartamudo senador, Wadito, fue a entregarle el agua potable.
La denuncia fue realizada por una empleada del club contra Gustavo Acero; socios exigieron al presidente Stefano Di Carlo que informe si se activaron los protocolos de violencia de género.
Entre los citados figuran el exdirector Daniel Garbellini y el lobbista Miguel Calvete; la causa investiga salidas de más de $75.000 millones hacia un grupo empresarial reducido.
El periodista apuntó también contra Pichetto y Wado de Pedro, y advirtió que Cristina los está usando para construir una alianza con "lo peor de la derecha mundial".