Los estudios con Luminol realizados en la casa de Claudio Barrelier, principal sospechoso del femicidio de Agostina Vega en Córdoba, confirmaron la presencia de sangre en varias partes del domicilio. El ambiente con mayores rastros fue el baño, sobre todo en el lavamanos.
Según el expediente, el acusado —que podría haber recibido ayuda— limpió la vivienda para no dejar rastros. Pero la pericia detectó la maniobra con la que buscaba impunidad.
En la causa hay tres detenidos: Barrelier, imputado por homicidio triplemente calificado, y Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani, por encubrimiento agravado. Se investiga además a una cuarta persona. Los tres se negaron a declarar.
Este martes se cumplió un mes del crimen. Aquella noche, la menor llegó engañada hasta la casa: una cámara la registró entrando, pero nunca salió con vida.


