Investigadores de la Universidad Estatal de los Urales del Sur (SUSU), en Rusia, propusieron un nuevo método de construcción de edificios de varias plantas a partir de bloques-habitación prefabricados, elaborados mediante la técnica de “hormigón descendente” directamente en la obra. El desarrollo, patentado por el Instituto de Arquitectura y Construcción de la SUSU, incluye talleres robóticos móviles que reducirían el costo de las nuevas construcciones.
A diferencia del vertido tradicional, el sistema propone un proceso dinámico: una plataforma horizontal con hormigón desciende junto con una película de polímero, mientras generadores de ultrasonido tratan las juntas tecnológicas para garantizar la solidez de la estructura. La primera capa alcanza su resistencia en apenas una hora.
Según los desarrolladores, la tecnología permitiría levantar un edificio de 25 plantas en 120 días, además de reducir significativamente el costo total de la obra. El método también podría aplicarse a complejos subterráneos e infraestructura para el Extremo Norte, lo que abre posibilidades de exportación de la tecnología a otros países.


