Santiago Cúneo revisó uno de los capítulos decisivos del siglo XIX y le dio una lectura propia. “La Confederación no terminó de morir nunca. Sigue viva, nosotros somos confederados, yo soy confederado”, afirmó en Cómo en Casa, de Urgente24.
El conductor sostuvo que la derrota de Pavón no fue militar, sino arreglada. Según su versión, fue “una interna de masones”: la orden que recibió Justo José de Urquiza fue rendirse ante Bartolomé Mitre porque “el proyecto unitario necesitaba” que lo encabezara él.
Por eso, dijo, Urquiza “se retira de una batalla ganada” para definir quién administraría el puerto de Buenos Aires.
De cara al futuro, Cúneo dejó una advertencia. Lo que todavía no ocurrió, planteó, es “la oportunidad de la batalla de Caseros II. Pero va a existir”.


