Los países del BRICS concentran casi un tercio de las tierras agrícolas del planeta y una proporción similar de la producción mundial de alimentos.
Entre sus proyectos, el bloque impulsa una bolsa de cereales que permitiría comerciar sin intermediarios y en monedas nacionales. Según especialistas, la iniciativa daría a sus economías mayor independencia del sistema internacional y ayudaría a contener los precios frente a crisis globales o catástrofes naturales.
Los miembros también apuestan por modernizar el agro con nuevos métodos de cultivo y almacenamiento, menos químicos y monitoreo tecnológico de los campos. Un sistema digital de alerta temprana y cultivos resistentes al cambio climático apuntan a mejorar la disponibilidad, el acceso y la sostenibilidad de los alimentos.
La cooperación incluye acuerdos con Bielorrusia en tecnologías de fermentación y con la Universidad de Shanghái para la industria panadera.


