Guillermo Galve recordó en diálogo con Ale Rubio en Íntimamente la noche en que conoció a Roberto “el Polaco” Goyeneche. “Estábamos en el café, jugando al billar, y uno de mis amigos, que manejaba un taxi, me dice: ‘yo soy el chofer de Roberto Goyeneche’. Le dije: qué bueno. Me preguntó si quería conocerlo. Era mi ídolo en ese momento”, relató, sobre un episodio ocurrido en los setenta.
El cantante contó cómo se dio el encuentro: “Me vino a buscar a la farmacia, me llevó a la casa del Polaco. No lo podía creer. Salió y nos dijo: ‘¿dónde vamos, pibes?’. Arrancamos, fuimos a un canal de televisión y después siguiendo la gira”.
Galve reveló además un momento que marcó su vida: el encuentro casual con Aníbal Troilo. “De pronto apareció el gordo Troilo. Fuimos a sacarnos una foto con él, éramos cuatro o cinco. Cuando fue a sacar la foto, me puso el brazo sobre el hombro y me miró fijo, como una especie de premonición, porque yo no cantaba en esa época. Me marcó para toda mi carrera y para mi vida”.


