Las facturas de junio vuelven a subir. El gas aumenta un 2,81%, por encima de la inflación estimada de mayo, que se proyecta por debajo del 2,6%. La electricidad sube un 1,5%, aunque el ajuste final varía según cada ente regulador provincial.
El Gobierno decidió desacelerar la quita de subsidios para amortiguar el impacto inflacionario. Sin embargo, las tarifas no dejan de escalar. Un informe reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso reveló que los subsidios energéticos representaron el 0,16% del PIB en el primer trimestre, con el 75% destinado al sector eléctrico y el 22% al gas natural.
La promesa de alivio tarifario no se traduce en las facturas.


