El recorte de $63.021 millones en Salud Pública incluyó una quita de $5.000 millones en el programa de “Investigación, Prevención, Detección Temprana y Tratamiento del Cáncer”, afectando directamente las ayudas sociales para pacientes.
El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) sufrió una reducción de $831 millones, distribuida entre gastos corrientes ($513 millones) y recursos de capital ($318 millones).
El ajuste también impactó en otras áreas críticas: $20.000 millones menos para medicamentos e insumos médicos, $800 millones en programas de VIH, hepatitis, tuberculosis y lepra, y $900 millones en Salud Sexual y Procreación Responsable.
La Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos Malbrán” (ANLIS) perdió $1.162 millones, paralizando obras de refuncionalización y proyectos en laboratorios de alta complejidad.


