El papa León XIV, que se recupera de la cirugía pulmonar del martes, envió un mensaje al director general de la FAO, Qu Dongyu, por la Jornada Mundial de la Alimentación.
“El hambre no puede considerarse una anomalía estadística, pues se debe en gran parte a una falta de voluntad política y de caridad colectiva”, sostuvo. Y calificó de “intolerable” que, en plena era de progreso técnico, “el pan siga siendo un privilegio y el agua una mercancía disputada”.
El Pontífice advirtió contra la especulación financiera y el uso geopolítico de los alimentos: “Nunca debe utilizarse como arma de guerra”.
También pidió una innovación agrícola que respete la dignidad humana y el ambiente. Y reclamó que los recursos de la industria bélica se destinen “hacia la investigación agrícola sostenible y la regeneración de los suelos degradados”.


