Una familia tipo necesitó $1.632.505 en septiembre para no caer en la pobreza, según el INDEC. Para no ser indigente, el piso fue de $738.690.
El Salario Mínimo, Vital y Móvil, fijado por el Gobierno en $383.800 tras el fracaso del Consejo del Salario, no cubre ni la mitad de los alimentos básicos de un hogar. Desde noviembre de 2023 acumula una caída real del 39,7%.
Aunque en septiembre la canasta total subió 1,7%, por debajo de la inflación, en los últimos doce meses aumentó 38,7%: 5,3 puntos más que el índice general. La alimentaria trepó 40%.
El deterioro se refleja en la pobreza, que en el primer semestre alcanzó al 32,3% de la población. Entre los menores de 14 años, la cifra llega al 44,5%.


