Estados Unidos pidió poner fin al mandato del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24), uno de los principales espacios que la Argentina utiliza para sostener su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
La propuesta se presentó el 15 de octubre ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General. Allí, Washington cuestionó los costos del organismo, sostuvo que ya cumplió el propósito para el que fue creado y calificó algunas de sus actividades como un desperdicio de recursos.
El planteo afecta directamente a la Argentina: desde 1989, el C-24 examina cada año la Cuestión Malvinas y emite resoluciones que reconocen la disputa de soberanía y piden a la Argentina y al Reino Unido reanudar las negociaciones.
La postura contrasta con el apoyo al reclamo argentino que había expresado Donald Trump, y que el Gobierno de Javier Milei usó para reimpulsar el tema.


