Axel Kicillof fue contundente: “Atravesamos una verdadera catástrofe sanitaria en la que miles de familias sufren el abandono explícito del Gobierno nacional“.
El gobernador detalló el impacto: “Producto de la crisis económica y la desregulación de la medicina prepaga, más de 742 mil personas perdieron su cobertura de obra social”. El ajuste, la interrupción en la entrega de medicamentos y la eliminación de programas generaron “un aumento sin precedentes en la mortalidad infantil, la mortalidad materna y las internaciones por causas evitables”.
Frente a ese escenario, Kicillof anunció la adhesión a la marcha federal por el acceso y el derecho a la salud. “La Provincia y los municipios no nos quedamos de brazos cruzados”, afirmó.
Y agradeció el respaldo transversal: “Las y los intendentes de todas las fuerzas políticas nos están acompañando en este reclamo. El único pacto que tenemos es con el pueblo bonaerense”.


