En Estamos de Vuelta, Larry de Clay hizo un pedido a templos, iglesias, sinagogas y mezquitas de todas las religiones: que abran sus puertas durante las noches de frío. “Si no tienen para dar comida, denle el calor del edificio, que puedan cobijarse”, planteó.
Larry remarcó que las instituciones religiosas no pueden limitarse al discurso espiritual: “Si no hablamos de Dios, hablamos de la luz, de los ángeles, del amor y la paz, y nos olvidamos de la persona de carne y hueso, del hombre y la mujer, los niños y los abuelos que necesitan”.
El conductor pidió además reforzar la seguridad de la medida: que la policía ubique un efectivo en cada puerta para vigilar a quienes se refugien del frío.


