El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, celebró la aprobación en el Senado de la enmienda constitucional que elimina la escala de seis días de trabajo por uno de descanso. “Es más tiempo para vivir, descansar, estar con la familia”, escribió.
La propuesta obtuvo 75 votos a favor y uno en contra, a once días del balotaje del 25 de octubre. Su rival, Flávio Bolsonaro, hizo campaña contra la medida, pero finalmente votó a favor.
La reforma prevé una transición de 44 a 40 horas semanales: a los 60 días de su promulgación, la jornada máxima bajará a 42 horas con régimen 5×2, y un año después llegará a 40.
La Federación de Industrias del Estado de San Pablo rechazó la iniciativa porque, según sostuvo, elevará los costos de contratación.


