Meta aceptó pagar 17.000 millones de dólares y sumar medidas de protección infantil a Facebook e Instagram, para poner fin a un juicio histórico sobre la adicción de los adolescentes a las redes sociales, en un acuerdo que cierra las demandas de 47 estados de EE.UU. “Durante años, Meta engañó deliberadamente al público acerca de las características de diseño adictivas y perjudiciales que han causado estragos en la salud mental de los jóvenes”, afirmó el fiscal general de Virginia, Jay Jones.
La demanda, impulsada por una coalición de 29 fiscales generales estatales, acusaba a la compañía de diseñar deliberadamente funciones como el desplazamiento infinito y los recuentos de “me gusta” para generar adicción en los menores, y de recopilar datos de niños menores de 13 años sin consentimiento parental.
En virtud del acuerdo, Meta introducirá un límite estricto al tiempo diario de uso para menores, eliminará notificaciones durante el horario escolar y sumará verificación de edad y controles parentales más sólidos. Durante el juicio, el responsable de Instagram, Adam Mosseri, reconoció que herramientas como “Take a Break” no fueron efectivas pese a que la empresa decidió mantenerlas: “La mayoría de los adolescentes no la quería, pero nosotros decidimos seguir adelante igualmente”.


