Pato Galván dedicó un tramo de La Revancha del 1 a pensar el Mundial más allá del resultado. “Hay un montón de miradas puestas en el mundial para distintas cosas. Para hacernos apostar, para hacernos sentir mal, para distraernos de los problemas que vive el mundo entero”, planteó.
Para él, el torneo es “una gran distracción que a la vez hace negocio y que encima nos roba una de nuestras cosas más lindas, más populares, que es el fútbol”. Aun así, rescató su costado romántico: “Con una pelota podemos jugar 22 pobres”.
Galván también lo leyó como un desafío personal. “Este mundial nos está desafiando a discernir, adentro nuestro. La única verdad es la que uno siente acá adentro”, cerró.


