La presión sobre el primer ministro británico, Keir Starmer, aumentó este viernes con nuevos llamados a su dimisión, tras ser acusado de haber mentido al Parlamento a raíz de revelaciones sobre el nombramiento del exembajador en Estados Unidos, Peter Mandelson.
El diario The Guardian reveló que el Ministerio de Relaciones Exteriores habilitó a Mandelson para ese cargo en enero de 2025 pese a un dictamen desfavorable del organismo encargado de verificar sus antecedentes, vinculado a sus lazos con el criminal sexual Jeffrey Epstein. Starmer lo había destituido en septiembre pasado tras acusarlo de haber “mentido de manera reiterada” sobre esos vínculos.
Tras las nuevas revelaciones, el primer ministro destituyó al jefe de los servicios diplomáticos, Olly Robbins. El diario también reveló que la secretaria del gabinete, Antonia Romeo, no notificó de inmediato a Starmer cuando supo que el Servicio de Verificación de Seguridad había recomendado denegarle la autorización a Mandelson.
La Oficina del Gabinete negó que hubiera demora indebida y aseguró que los funcionarios llevaban a cabo “controles acelerados” para informar al primer ministro lo antes posible.


