Manuela Bravo habló con Ale Rubio en “Íntimamente” sobre el accidente que sufrió en Punta del Este. “Me atropelló un auto, iba a caminar el 31 de diciembre (…) a las 5 y 20 de la mañana”, relató, tras el choque entre dos vehículos en una curva.
La actriz contó que la lesión, una fractura de tibia y peroné, se complicó con una parálisis: “El pie izquierdo se había muerto, se cayó y no había manera de recuperarlo, me pusieron clavos”. El proceso de rehabilitación le demandó un año sin poder caminar, con la ayuda de kinesiólogos a quienes hoy admira profundamente.
Pese a la gravedad del momento, Bravo remarcó su costumbre de sostener el ánimo de quienes la visitaban internada: “Me venían a ver y se deprimían porque me veían, y yo les levantaba el ánimo (…) les decía: no pasa nada”. Y cerró con la frase que la define: “Todo pasa, es una anécdota”.


