Diego Moranzoni habló sobre la desaparición de Agostina Vega y fue tajante: “Yo creo que acá no hay una red de trata. Acuérdense lo que les digo, a partir de mañana ya va a empezar a sonar la red de trata.”
Su argumento es concreto. Las redes de trata no dejan huellas. El único detenido, Claudio Gabriel Barrelier, hizo lo contrario: pagó el remis, habló con el chofer y entró a su casa con una cámara enfrente.
“Yo creo que, lamentablemente, este caso va a terminar mal”, anticipó. Y agregó: “Espero equivocarme. Quiero que me digan, Moranzoni, pelotudo, dijiste que iba a terminar mal y la chica está viva.”
Moranzoni siguió de cerca los casos Fernando, Loan y Lian. Su intuición, dijo, rara vez falla.


