“El mundo está en la tercera guerra mundial, no tiene fronteras”. No es una metáfora. Es el diagnóstico que deja la muerte del ayatolá, una decisión que transformó Medio Oriente en “una bola de fuego que hace temblar la estantería de la geopolítica mundial“, sentenció Santiago Cúneo en 1+1=3.
En su demoledor editorial, definió el asesinato del líder iraní como “una locura demencial producto de la megalomanía y la enfermedad psiquiátrica de dos hijos de puta”: Donald Trump y Benjamín Netanyahu. A su vez advirtió que “existen también células dormidas en todo el mundo”, y alertó por cómo puede impactar en Argentina tras el alineamiento de Javier Milei con Estados Unidos e Israel.
Lo que no dicen los medios alineados con la Casa Blanca y el sionismo internacional es que lo que siguió fue “una lluvia de misiles sobre Israel, sobre población civil”. “A una velocidad hipersónica, un ataque misilístico sobre el territorio americano es cuestión de minutos. No es la crisis de los misiles en Cuba. Ahora desde 15 mil kilómetros en breves minutos te llega a tu casa. Nadie está a salvo en este mundo.”
La subestimación del adversario tiene un costo concreto e inmediato. En menos de 72 horas de ataque, Israel y Estados Unidos agotaron sus reservas de sistemas antiaéreos. “En máximo 7 días se le acaban las reservas de defensas antiaéreas a Israel y Estados Unidos”. Una potencia que no midió lo que tenía enfrente. “No te metas con los persas, son una raza muy especial. Irán no es Venezuela. Se metieron donde no se tenían que meter”.
La fractura interna en Washington agrava el cuadro. “La CIA y el Pentágono no están coordinando en conjunto las acciones. Tienen opiniones distintas”. Y las encuestas hablan solas: solo el 23% de la población norteamericana apoya el bombardeo a Irán, mientras el 54% dice que Trump “está absolutamente loco”. Aun así, el presidente siguió adelante. “A Trump lo subieron al Air Force 1 activando los protocolos de seguridad por temor a un ataque en la Casa Blanca”, informó Cúneo este martes en Canal 22.
El Congreso tiene una responsabilidad histórica. La recomendación es clara: “el impeachment se lleve adelante de inmediato antes de que a Trump lo alcance una bala y no el Congreso. Está en la lista de medio planeta.”
Argentina no es ajena a este incendio. El país “fue víctima de dos atentados” y hoy enfrenta el riesgo de un tercero. El gobierno de Milei, con su alineamiento incondicional, hace “todo para que suframos el tercero, que Argentina entre en la lista de objetivos militares de Irán. Milei le declaró la guerra a Irán“,
En este marco se abren los interrogantes. ¿Qué une a Trump y Netanyahu en esta guerra que hace temblar occidente? “Tiene como núcleo la pedofilia y la Isla de Epstein”: “El degenerado asesino y nazi de Netanyahu, criminal de guerra, administra la información que acumuló el Mossad durante años en la Isla de Epstein, que era un agente del Mossad, y tienen a toda la elite occidental anglófila filmada, cometiendo delitos de todo tipo, y el que está primero en la lista de aberraciones sexuales es Donald Trump”.
“Cuando uno se pregunta por qué Trump hace lo que le pide Netanyahu, por qué lleva a Estados Unidos a una guerra perdida y a un colapso económico, la respuesta es por la locura del nazi de Netanyahu. Porque lo tienen recontra carpeteado. Trump es capaz de llevar a Estados Unidos a la tercera guerra mundial para que no salgan sus videos con menores. Es capaz de bombardear al jefe espiritual del Islam solo para que no se sepa que él es un pedófilo hijo de puta. Trump está utilizando a las fuerzas armadas para cubrir sus cuestiones personalísimas”, analizó Cúneo.
“Los argentinos tenemos la misma situación con un psiquiátrico enfermo vinculado a grupos pedófilos. ¿En que se diferencian Trump y Milei? Donald Trump va derecho a una derrota aplastante en la elección intermedia y derrotado es impeachment y patada en el culo; y atrás se caen todos los que se colgaron de sus huevos:, entre ellos Milei”, remató el conductor de 1+1=3.
La salida, si es que existe, es diplomática. “Sería bueno que intervengan Xi Jinping y Putin“, pero eso exige condiciones: que Trump ceda y que Netanyahu sea entregado “a la justicia internacional para buscar un consenso mundial“. Sin eso, “si no frenan esta locura se van a llevar una terrible sorpresa cuando se acaben los sistemas defensivos.”
“La salida es la paz“. No como aspiración ingenua y vacía, sino como única alternativa racional a un mundo donde “la muerte de uno se transformó en la muerte llevada a nivel planetario.”


