Por Santiago Cúneo.
Hace años que los chicos no tenían la ignominia pornográfica de no poder mirar un mundial si el padre no le paga el cable. No puede mirar porque el canal del Estado no compró los derechos mundiales, entonces los chicos no pueden acceder gratuitamente a los partidos, con lo cual el mundial es solo para el que lo puede pagar.
¿Cómo el canal del estado no va a permitir que un fenómeno cultural de nivel global sea transversal e igualitario?


