Ailin Ortiz dedicó su editorial en Moranza al femicidio de Agostina, a quien presentó como “referente o estandarte de la situación y la violencia que vivimos las mujeres a diario”. Recordó que no es un caso aislado: en la misma semana se conoció el de Noelia.
El eje fue la revictimización. “Lamentablemente ella se tiene que seguir defendiendo, sin estar presente con todos nosotros”, cuestionó. Según Ortiz, la adolescente “tiene que seguir justificando por qué utilizaba TikTok y que por eso no tiene por qué aparecer descuartizada en un descampado”. Apuntó contra los comunicadores que intentaron explicar el crimen por la vestimenta: “Otra vez tenemos que hablar de lo que llevábamos puesto”.
También propuso correr el eje hacia el agresor: “Cada 30 horas un varón, un hombre, como lo quiera llamar, que no es un monstruo y que no se convierte en monstruo de la noche a la mañana”. Para ella, suele ser alguien del entorno cotidiano.
Sobre las falsas denuncias fue tajante: “Me parecen aberrantes”, aunque aclaró que terminan perjudicando a las verdaderas víctimas.


