Estados Unidos históricamente representó los intereses sionistas. Pero ahora, frente a la circunstancia que vive, con un galón a 4,85 que pagué yo en el sur y a 5,28 en la otra costa, se terminó el socio de nadie. Se terminó América para los americanos, doctrina Monroe. Les importa un choto lo que pase en Israel.
El yanqui se cerró y dice: a mí arreglame el precio del combustible, la inflación, el empleo; lo demás, me importa nada. Trump, que ve que en poquito tiempo está despedido y con un juicio político activado, porque va a perder de manera aplastante y humillante las elecciones, dice: yo tengo que revertir esto y salirme del Estrecho de Ormuz como sea para darme tiempo a la campaña. Tengo que decir que tuvimos un éxito donde tuvimos un fracaso, antes de que la sociedad me rompa el orto en la urna.
Por Santiago Cúneo


