Santiago Cúneo disparó una serie de críticas contra la dirigente de izquierda Myriam Bregman, a quien definió como “un invento de los medios propiciado por la Cámpora, que no existe” y sin “ningún raigambre de ningún tipo”.
El conductor la calificó de “sorete absoluta y total” y “degenerada camporita”, y la describió como “empleada” de Máximo Kirchner y Cristina Kirchner. También le reprochó haber votado, como legisladora porteña, la adhesión de la Ciudad a la definición de antisemitismo de la IHRA, que él llama “ley Mossad”, para crear la figura de que “si hablabas en contra del sionismo, hablabas en contra de la religión judía”.


