Lionel Scaloni dejó en duda su continuidad al frente de la Selección Argentina durante la conferencia posterior a la derrota por 1 a 0 ante España en la final del Mundial 2026. “Para seguir se necesitan un montón de cosas. Volver a resetearse. Un grupo que difícilmente se vuelva a formar y me duele en el alma. Lo siento”, expresó entre lágrimas, y se retiró rápido de la sala de prensa.
El entrenador confesó el impacto emocional de la jornada: “lloré todo lo que tenía que llorar en el vestuario”, admitió al iniciar el diálogo con los medios. Pese al golpe, remarcó su respaldo total al plantel: “no tengo reproche para ninguno. Este entrenador está satisfecho con sus jugadores”.
Sobre el desarrollo del partido, reconoció que las lesiones complicaron sus planes: “tuvimos lesiones en puestos claves que no lo esperábamos”, detalló, y cerró agradeciendo a la dirigencia por la confianza depositada en su proyecto desde el inicio.


