Axel Kicillof no esperó a que Diego Santilli jurara. Antes de que asuma como nuevo jefe de Gabinete, el gobernador bonaerense ya le pasó la factura: le reclamó que salde la deuda que la provincia de Buenos Aires le exige a la Nación.
El planteo lo hizo su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, que en su habitual conferencia de los lunes leyó una carta dirigida a Santilli. Allí le recordó que, desde la llegada de Javier Milei, la provincia sufrió el recorte de fondos nacionales, la eliminación de transferencias y el abandono de la obra pública.
Los números del reclamo son contundentes: la deuda nacional con el distrito asciende hoy a 17,8 billones de pesos, y el desfinanciamiento total trepa a 26,7 billones. Bianco también pidió una reunión para acordar un plan de trabajo conjunto, y aclaró que reenviará la nota por los canales formales una vez que Santilli esté en funciones.


