Luis Caputo salió a buscar hasta US$5.000 millones de nueva deuda, pero no puede hacerlo solo: necesita que el Banco Mundial y otros organismos lo respalden con garantías para que algún banco le preste.
El Gobierno habilitó esas operaciones por el Decreto 478/2026, publicado el lunes. La City se ilusionó con una vuelta a Wall Street, pero la letra chica muestra otra cosa: no es una emisión propia de bonos, sino préstamos de bancos privados con avales parciales del Banco Mundial (US$2.000 millones) y el BID (US$550 millones).
El detalle es elocuente. Sin crédito propio, el ministro depende de que otros le pongan el seguro para conseguir tasa.
Mientras tanto, el endeudamiento externo ya creció unos US$30.000 millones bajo la gestión de Milei, un dato que Caputo intentó maquillar con “contabilidad creativa”, según consignó LPO.
El 9 de julio vence un pago de US$4.300 millones.


