Ayer la idea era mostrar el velatorio del Indio Solari. Entonces, durante 48 horas, escuchaste cualquier cantidad de pelotudos descerebrados con micrófono en distintos canales, desgarrándose las vestiduras, arrancándose la camisa por el Indio Solari, y jamás en su puta vida escucharon una canción del Indio Solari. Nunca analizaron las letras, nunca un carajo.
La realidad es que el sistema decidió que este fin de semana se hablaba del Indio Solari y su velatorio. Y todos los pibes que fueron, y la gente que fue con amor a despedir al Indio Solari, fue absolutamente funcional al sistema.
No son antisistema, no son revolucionarios. Son la tribu de un cantante. No hay más nada.
Por Santiago Cúneo.


