Sin vueltas. Diego Moranzoni tiró la posta al aire en Moranza: “Adorni va a terminar preso”. Y no aflojó: “el gobierno entregó a Manuel Adorni“.
La bala que usó fueron los audios filtrados entre el extitular de la Jefatura de Gabinete y su contratista, Matías Tabar, previos a la declaración de este en la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Ahí sumó lo que ya venía diciendo el poder: el nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, había anticipado que Adorni iría a la Justicia “sin fueros ni privilegios”. Y el vocero presidencial, Adrián Ravier, remató: “va a tener que responder a la Justicia por todas las acusaciones”.
Pero el tiro más filoso lo guardó para el final. Sobre Mauricio Macri: “le pidió la cabeza de Adorni y lo quiere ver en cana”.


