El Gobierno dispuso una actualización parcial de los impuestos a los combustibles para julio, mediante el Decreto 562/2026 publicado en el Boletín Oficial. La medida alcanza a los impuestos sobre los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, vigentes entre el 1° y el 31 de julio.
En la nafta sin plomo y la nafta virgen, el tributo sube a $21,192 por litro más $1,298 del impuesto al dióxido de carbono. Así, el litro de súper pasará de $2.030 a $2.051. En el gasoil, el ajuste llevará el precio de $2.115 a $2.133.
El resto de los incrementos pendientes desde 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026 quedó otra vez diferido, esta vez para agosto. El Ejecutivo justificó la postergación en la necesidad de sostener “un sendero fiscal sostenible” y evitar un salto mayor en los surtidores.


