La inflación en Estados Unidos se aceleró al 3,8% interanual en abril, el mayor nivel en tres años, impulsada por el encarecimiento de la energía a raíz del conflicto en Medio Oriente. El dato superó las proyecciones del mercado, que esperaban un 3,7%, y escaló cinco décimas respecto a marzo.
El motor del alza fue la energía, que trepó un 17,9% interanual: la nafta subió 28,4%, la electricidad 6,1% y el gas natural 3%. Este rubro representó más del 40% del aumento mensual total.
El IPC refleja de lleno el impacto del bloqueo del estrecho de Ormuz —por donde transita el 20% del crudo mundial— en el marco del enfrentamiento entre Washington e Israel con Irán. La situación mantiene en alerta a la Reserva Federal, que evalúa cómo continuará su política de tasas.


