El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, arremetió contra el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y su versión ampliada, el “Súper RIGI”, al advertir que de los cerca de US$100.000 millones anunciados solo se ejecutó el 3%. “Es un número diminuto”, sentenció.
Kicillof señaló además que, lejos de atraer capitales, la Argentina atraviesa una etapa de “desinversión”: según el mandatario, la inversión extranjera durante la gestión de Javier Milei es negativa.
El gobernador también cuestionó que el régimen mutó para beneficiar sectores que ya eran rentables, otorgando ventajas “por tiempo indeterminado” a grandes emprendimientos extranjeros mientras las pymes y los inversores locales quedan afuera.
Finalmente, vinculó la parálisis inversora con la caída del consumo: “El mercado interno se está detonando. ¿Quién va a invertir si no vende?”, preguntó, y reclamó “salarios mejores” para reactivar la economía.


