Les avisé que se había roto definitivamente la relación entre la Casa Blanca y Netanyahu, y no me equivoqué. Trump se hinchó soberanamente las pelotas. Levantó el teléfono y le dijo: te voy a volar la cabeza; vos estás libre por mí, la única razón por la que todavía caminás y respirás soy yo, y me harté de vos. Pasá los videos, me importa un choto, pero donde tires un misil más, te pego un tiro.
Israel trata de reactivar la guerra —Irán le clavó 200 misiles en las últimas 72 horas— y Estados Unidos dijo: acá no se sigue nada. Esos son los términos entre la Casa Blanca y Netanyahu hoy a esta hora.
La Casa Blanca hizo pública una parte de esa charla para que el mundo se entere.
Por Santiago Cúneo


