Por Santiago Cúneo
¿Ustedes lo escucharon al libertario Rebord? Dice “decidieron echar a todo mi equipo de trabajo”. Si no lo pagás vos, pelotudo, no es tu equipo: es el de Blender, y lo echan cuando quieren. Tu producción la ponés vos y nadie te la puede tocar. Pero vos no tenés ninguna producción, sorete. No sos dueño de nada. Sos un empleado berreta de la plata libertaria, tan empleado como los que echaron.
Blender es de los chorros misioneros, y contrataron gente para que vos salgas al aire. Si mañana te dicen “se va Juan, viene Pedro”, cerrás el orto y salís igual, o renunciás. Vos no opinás.
Y ahora te hacés el sindicalista. “Cómo me jode lo que les hacen a mis compañeros, pongamos un alias.” Sacá la guita que te choreás todos los meses de los libertarios y pagáles los sueldos vos. ¿O les abrís una cuentita mientras seguís cobrando?
¿Y dónde estás físicamente, amigo? ¿Tomando el edificio de Blender? ¿En la CGT pidiendo apoyo por los despedidos? No. Estás en Nueva York, paseando por la Quinta Avenida.
Te lo dije mil veces: el stream no existe. En esas cuatro cuadras de Palermo no se “streamea”: se blanquea dinero robado. Luzu, Zulu, Blender, Olga, Carajo: todos lo mismo. El día que el dueño se cansa de lavar, baja la persiana y se va. Y se fue.
Vos fuiste funcional a la reforma laboral que cagó a los trabajadores. ¿Qué hiciste cuando echaron a los compañeros de FATE? No te escuché nunca. Así que busquen laburo honesto, muchachos, porque esto se termina. Los streaming van a desaparecer. Y todos los que están adentro, también.


