Los trabajadores del streaming Blender salieron a exigir la “reincorporación inmediata” de sus compañeros despedidos y, como gesto de solidaridad, levantaron del aire un programa en plena transmisión. La emisión de “Último aviso” quedó suspendida y el conflicto estalló a la vista de todos.
La empresa echó al menos a 10 personas, y lo hizo sin dar explicaciones formales. “El motivo no fue comunicado, pero ocurrió después de un pedido de cumplimiento de acuerdos salariales asumidos a principios de 2026”, denunciaron los empleados en un comunicado.
Detrás de la tensión está la plata: hasta el año pasado la empresa daba aumentos cada tres meses, pero ahora pretende estirar esas revisiones a cada seis. Los trabajadores reclamaron que se respetara lo pactado, y la respuesta fueron los despidos.
“Queremos volver a trabajar y salir al aire con normalidad lo más pronto posible”, cerraron, mientras analizan en asamblea nuevas medidas.


