Diego Moranzoni dedicó un tramo de su programa a la confesión del tuitero libertario Fran Casaretto, que en una nota con el periodista Ramón Indart reconoció que le pagan para no hablar de Manuel Adorni. “Me compraron el silencio, sí”, admitió Casaretto, y puso precio: “Puede llegar a estar un millón por mes”.
El conductor marcó la diferencia con su propia historia. “A mí me han dicho sobrado, chorro, jamás alguien me pagó para callarme”, planteó, y recordó que el método no es nuevo: “Esto lo hizo Macri con Durán Barba, con Marcos Peña”.
Moranzoni también advirtió que el caso no sería aislado. “Hay una caja destinada”, sostuvo sobre los pagos a varios tuiteros, y remató: “¿Cuántos tuiteros puede haber como este pibe? ¡Un montón!”.


